Estrenos de cine para el Viernes 27 de Marzo por Filmaffinity.com
Ben X (2007)
Nic Balthazar (Greg Timmermans, Marijke Pinoy, Laura Verlinden)
Drama / SINOPSIS: Ben carga con la cruz de ser el raro de su clase, el favorito para las bromas y crueldades de los matones del instituto. La inteligencia de Ben es superior a la del resto de sus …
Confesiones de una compradora compulsiva (2009)
P.J. Hogan (Isla Fisher, Hugh Dancy, Krysten Ritter)
Comedia romántica / SINOPSIS: En el mundo glamuroso de la ciudad de Nueva York, Rebecca Bloomwood (Isla Fisher) es una chica muy divertida y muy buena haciendo compras –demasiado buena quizás-. Sueña …
La vida secreta de las abejas (2008)
Gina Prince-Bythewood (Queen Latifah, Dakota Fanning, Jennifer Hudson)
Drama / SINOPSIS: En Carolina del Sur, año 1964. Lily Owens (Dakota Fanning) es un niña de 14 años que decide escapar de la problemática relación que tiene con su padre huyendo de su casa, junto a su …
Mentiras y gordas (2009)
Alfonso Albacete, David Menkes (Mario Casas, Ana de Armas, Hugo Silva)
Comedia / SINOPSIS: Un grupo de jóvenes se prepara para lo que va a ser el verano de su vida, entre secretos, mentiras, sexo, confusión, noche y fiesta. No son conscientes que en ese viaje iniciático …
Paul Blart: Superpoli de centro comercial (2009)
Steve Carr (Kevin James, Keir O’Donnell, Shirley Knight)
Comedia / SINOPSIS: Paul Blart (Kevin James, “Hitch”) es un padre soltero del extrarradio que trata de ganarse la vida como guardia de seguridad en un gran centro comercial de Nueva Jersey. …
Retorno a Hansala (2008)
Chus Gutiérrez (El Hussein Aghazaff, Fatima Andah, Antonio Dechent)
2008: Seminici – Valladolid: Premio Especial del Jurado / SINOPSIS: A comienzos de esta década, en las playas de Rota, aparecieron los cadáveres de once jóvenes inmigrantes marroquíes que buscaban …
Street Fighter: La leyenda (2009)
Andrzej Bartkowiak (Kristin Kreuk, Chris Klein, Neal McDonough)
Acción. Artes marciales. Videojuego / SINOPSIS: Siendo sólo una niña, Chun-Li (Kristin Kreuk) ve, impotente, cómo su padre es secuestrado. Diez años después, recibe la visita de Gen (Robin Shou), un …
Traidor (2008)
Jeffrey Nachmanoff (Don Cheadle, Guy Pearce, Jeff Daniels)
Thriller / SINOPSIS: El agente del FBI Roy Clayton (Guy Pearce) dirige una investigación sobre una organización terrorista cuyo cabecilla parece ser un agente de la CIA. Clayton buscará pistas y …
Un cuento de Navidad (2008)
Arnaud Desplechin (Catherine Deneuve, Jean-Paul Roussillon, Mathieu Amalric)
2008: Cannes: Nominado a la Palma de Oro. 9 nominaciones a los Premios César / Drama. Enfermedad / SINOPSIS: Drama sobre una familia que ha de luchar contra una rara enfermedad genética, por la cual …
 
Foto.De J. R. Ewing a pirata del Caribe por abc.es
Lo más raro de ciertos estafadores es que se les ve venir desde muy lejos. Robert Allen Stanford, tejano de quinta generación, arrastra una querella legal por haberse intentado presentar como descendiente del fundador de la Universidad de Stanford, cosa que en absoluto es. Su abuelo era barbero, después fue agente de seguros y finalmente puso la primera piedra del «imperio» familiar: Robert y su padre, James, consiguieron su primer pelotazo comprando fincas devaluadas en Texas y volviéndolas a vender por mucho más en cuanto el mercado se animó.
Stanford no tenía petróleo como J. R. Ewing, pero sí tenía todo lo demás: el amor por los sombreros grandes, la pasión por las mujeres espectaculares, las ansias por la buena vida y la necesidad de dar la nota. En los ochenta dio el salto al Caribe, primero a la isla de Montserrat y, cuando el paraíso fiscal de allí quebró, a la isla de Antigua, de la que es conacional y caballero. Sir Allen le llaman allí, donde radican los cuarteles generales del Stanford International Group, que incluye el banco del mismo nombre, un campeonato de críquet y un equipo entero fundado por él -los Stanford Superstars-, el periódico «Antigua Sun», y multitud de otros intereses y negocios.
De J. R. Ewing a pirata del Caribe
Periódico gubernamental
Precisamente un ex empleado de este periódico contaba estos días en el «Jamaica Observer» que Robert Allen Stanford le contrató a finales de los años 90 con la promesa de no interferir en la línea editorial. Pero luego llegaron unas elecciones complicadas en Antigua, y empezaron las presiones para ensalzar al gobierno, del que Stanford era aliado y socio. Nada del otro mundo. Eso pasa hasta en las mejores familias….pero con algo más de sutileza que en las peores. En el caso de Stanford, la manipulación editorial llegó a ser tan burda como para que un miembro del partido del gobierno se personara en la redacción a cambiar la portada.

A todo esto hay que sumar la natural elegancia de Stanford en otros ámbitos. Se le ha visto en su propio campeonato de críquet un tanto achispado y tratando de meter mano a las mujeres de todos los jugadores de su equipo. Aunque parece que donde las dan las toman. Stanford, que está separado de la madre de sus seis hijos, tiene una novia, Andrea Stoelker, a la que ha hecho gerente de varias cosas, aunque en un momento dado se rumoreó que la despediría por haberse liado con el capitán de los Stanford Superstars, Chris Gayle. Stanford estaba con Andrea cuando el FBI lo halló en Virginia después de dos o tres días jugando al gato y al ratón -y de tratar de escapar a Antigua en un jet privado, pero no le aceptaron la tarjeta de crédito. Él califica todos esos rumores de «boñiga de vaca».
Teoría de la conspiración
Algo parecido dice su padre del FBI y de la SEC. Según James Stanford, el bendito de Robert es víctima de una conspiración para exagerar o inventar nuevos escándalos que tapen la vergüenza que para el gobierno ha supuesto la estafa de Bernard Madoff. ¿Y si fuese verdad que Stanford es un hortera personal y bancario, pero básicamente inocente de lo que se le acusa?
Lo cual, por cierto, sigue siendo confuso. Primero se le acusó de mentir sobre los controles y la calidad de sus certificados de depósito, que contra lo que él decía estarían invertidos en activos de muy poca liquidez. Ahora, las autoridades buscan indicios de una estafa piramidal como la de Bernard Madoff. Por otro lado, Robert Allen Stanford sigue suelto -aunque con el pasaporte confiscado, no sufre restricción de movimientos dentro del país, ni arresto domiciliario- y por ahora sólo hay cargos civiles contra él.

Si fuese inocente
Si Stanford fuese inocente, como dice su padre, sin duda su estilo de vida de pirata del Caribe le convertiría en el chivo expiatorio ideal. Pero si es culpable, por lo mismo no se entiende cómo el mundo tardó tanto en reaccionar. A no ser, claro, que mientras llueve dinero a la gente le guste mojarse sin hacer preguntas.
 
El FBI localiza en Estados Unidos al magnate Stanford El millonario había desaparecido tras ser acusado de un fraude financiero de 6.400 millones de euros AGENCIAS – Wahington – 19/02/2009

El FBI ha localizado este jueves en Estados Unidos al multimillonario tejano Robert Allen Stanford, que se encontraba en paradero desconocido desde que el pasado martes fue acusado de un fraude financiero por valor de 8.000 millones de dólares. Richard Kolko, portavoz de la policía federal estadounidense, ha informado de que su agencia halló al magnate en la zona de Fredericksburg (Virginia) y le comunicó los cargos contra él.

La Securities Exchange Commision (SEC, equivalente a la CNMV en España) destapó el pasado 17 de febrero un gigantesco fraude tras una investigación que comenzó en julio de 2008 a raíz de que dos empleados de Stanford abandonaran su empresa y revelaran que la compañía estaba dando a sus clientes información falsa sobre el rendimiento de los activos. La trama financiera salta a la luz dos meses después de que estallara el mayor escándalo financiero de Wall Street, protagonizado por Bernard Madoff, con el que guarda ciertos paralelismos.

 
Bilderberg, el club que manda sobre el Rey

Son la élite global que manda en el mundo. La Reina forma parte de ellos. Esperanza Aguirre fue invitada a una de sus reuniones “y gustó mucho; en la segunda ocasión gustó mucho menos”. Jordi Pujol acudió en una ocasión pero no le volvieron a cursar invitación, “ya que le consideraron un grosero. Y lo mismo pasó con Miguel Sebastián”. Ellos son el Club Bilderberg y tienen gran responsabilidad en esta crisis, como en tantos otros acontecimientos anteriores. O así lo afirma el ruso canadiense Daniel Estulin, autor de La historia definitiva de El Club Bilderberg, (Ediciones del Bronce/ Planeta), texto del que lleva vendidos más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. En él nos cuenta cómo, en 1945, bajo los auspicios de la familia Rockefeller y de la corona holandesa, importantes políticos y hombres de negocios de Occidente se reunieron en un hotel de la localidad holandesa de Oosterbeek, de nombre Bilderberg, para intercambiar ideas y propuestas de acción.

Desde entonces, una reunión similar viene celebrándose todos los años sin que se haya permitido el acceso a la prensa, se hayan comentado sus debates o se hayan hecho públicas sus conclusiones. Entre sus participantes se cuentan los máximos dirigentes de instituciones como el FMI y el Banco Mundial, la Reserva Federal y el Banco Central europeo, la CIA y el FBI; primeros ministros europeos y líderes de la oposición; y presidentes de las cien mayores empresas mundiales, como Coca Cola, British Petroleum, JP Morgan, American Express y Microsoft. Los representantes españoles que acuden con frecuencia son, además de la Reina, Juan Luis Cebrián, Joaquín Almunia y Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Banco Santander. Este año también ha estado presente, por segunda vez, Bernardino León Gross, secretario general de la Presidencia del Gobierno.

Pilar Urbano, prologuista del libro, dice haber oído hablar por vez primera del Club Bilderberg hace más de una década de boca de la Reina, quien mencionó una serie de reuniones que mantenía ocasionalmente con un club de notables. Desde entonces, el interés de Urbano por los Bilderberg fue aumentando, y más aún en la medida en que las cosas que se decían en aquellas reuniones iban cumpliéndose inexorablemente. “Si en documentos de hace diez años se debate una cosa que luego termina por llevarse a efecto, comienzas a pensar que no te encuentras ante simple opiniones o conjeturas, sino ante un diseño”. Ejemplos de esos asuntos aparecen en acontecimientos recientes: así, “la gran subida que experimentó el petróleo, el liderazgo de Merkel o el triunfo de Obama estaban cronologizados y se fueron cumpliendo como una gimnasia sueca”. Según Urbano, Obama, que “fue elegido presidente de EE.UU. en la reunión de este año en Chantilly”, ha contado desde hace tiempo con el apoyo “de los tres grupos de poder reales, el citado Bilderberg, el CFR (Council of Foreign Relations), al que pertenece su esposa, Michelle, y la Trilateral”. De hecho, su rompedora intervención en la Convención Demócrata de 2004 fue planificada desde estas instancias como lanzamiento de su carrera hacia la presidencia. Y, claro está, ahora llega el momento de recoger los frutos de ese apoyo: “el CFR le ha confeccionado a Obama su gabinete”.

Pero, si esto fuera así, significaría que nuestra democracia no es real, que estamos ante un sistema donde la libertad de elección es sólo apariencia y donde el peso real de las acciones y elecciones individuales es prácticamente nulo. En ello se ratifica Pilar Urbano: “la verdadera política puede ser muy decepcionante para la gente, pero hay que decirles que los Reyes Magos son los padres. Por eso, lo que a mí me interesa saber quién es el rey del rey y quién es el jefe del jefe del Estado”. Y Urbano los encuentra en quienes forman parte del CFR y el Club Bilderberg: “para saber qué está ocurriendo con China o qué está pasando con la economía tienes que conocer lo que se ha dicho en sus reuniones”.

Estas conclusiones se hacen difíciles de entender para el ciudadano común, según Daniel Estulin, porque “durante los últimos 50 años nos han dicho que la verdad está en el Washington Post y en El País y que lo que no aparece en los medios de comunicación de masas no son más que conspiraciones”. Sin embargo, la realidad estriba en todo lo contrario, en que es aquello que resulta cierto lo que no aparece en los medios. El mejor ejemplo, según Estulin, es el de la droga, “un negocio en manos de los más poderosos y que mueve, según la ONU, setecientos mil millones de dólares anuales. Para recaudarlos, procesarlos, moverlos y lavarlos hace falta que instituciones, bancos, servicios secretos y gobiernos presten su ayuda. Esa no es una cantidad que un sucio talibán o un señor de la droga colombiano puedan gestionar por sí solos”.

El interés de Estulin por el Club Bilderberg se vio ratificado cuando encontró en sus documentos algunos conceptos que ya le eran conocidos. El abuelo de Estulin fue miembro del KGB y gracias a esa tradición familiar, que dice le ha proporcionado fuentes “en los servicios secretos más importantes del mundo”, oyó hablar de la destrucción de la demanda, una idea que volvió a encontrar en informes del Club de mediados de esta década, y que es el objetivo que se han marcado los verdaderos dirigentes del mundo. Según Estulin, “el telón de todo lo que pasa en el mundo es la energía. No hay sustituto para el petróleo: puedes tener paneles solares en tu casa pero para mover la industria americana necesitas petróleo; para la agricultura y la ganadería necesitas petróleo; para los transportes hace falta petróleo. Y éste se agotará en 30 años. El mundo sólo tiene reservas para ese tiempo. Dada la escasez de combustible, dentro de unas décadas no habrá posibilidad de supervivencia más que para una parte limitada de la población mundial. Por eso están intentando destruir la demanda y reducir la población”.

El objetivo final de estos grupos, según Estulin, es crear una empresa mundial cuyo poder esté por encima de los diferentes gobiernos del mundo. Y para ese propósito hay dos cosas que les estorban. La primera, el Estado-nación: “con las instituciones internacionales como la UE y con los tratados de libre comercio, están eliminando todo poder nacional, con lo que evitan intermediarios”. La segunda, la clase media: “para que Rockefeller pueda tener su energía la clase media tiene que desaparecer”.

Para Juan Carlos Jiménez, profesor de sociología en la Universidad CEU-San Pablo, esta clase de teorías “funcionan porque son gratificantes”. Dado que estamos ante “una sociedad, atomizada, compleja y conflictiva, donde los elementos de autoridad y orden se redefinen de continuo” esta tipo de explicaciones son útiles porque “encuentran fuerzas a las que responsabilizar de de nuestro infortunio personal o colectivo. Si ocurre algo malo, no es culpa nuestra, sino de los conspiradores”.

Sin embargo, la perspectiva de Jiménez, que es la habitual en el mundo político y en el académico, coincide con la teoría que combate en lo referido a la pérdida de poder del ciudadano medio, quien parece moverse entre fuerzas antes las que no puede defenderse. Mientras que los entornos científicos nos dicen que estamos en una sociedad compleja, donde las decisiones cotidianas dependen de múltiples puntos de influencia (hipotecas de ciudadanos sin recursos estadounidenses pueden acabar generando una crisis en España), las teorías de la conspiración nos ofrecen causantes concretos; sin embargo, ninguna de ellas niega la impotencia en que vive el ciudadano medio, que se ve zarandeado por acontecimientos ante los que carece de capacidad de influencia.

Y a fomentar esta sensación ayudan, según Pablo Santoro, del Departamento de Sociología de la Universidad de York (Reino Unido), tanto la percepción de una abrumadora complejidad sistémica como la forma en que se percibe el funcionamiento real de la democracia liberal. “La gente entiende que el sistema no responde en absoluto a las necesidades reales de las personas, sino que funciona por su propio interés”. En estas circunstancia, es fácil que se acabe creyendo que nuestras dificultades para comprender el mundo que nos rodea “provienen del secreto y la ocultación, y no de una complejidad real”. Santoro asegura que si bien es innegable que los gobiernos y los actores sociales ocultan parte de sus acciones (“existen el secreto, los montajes políticos y la manipulación), la idea de una conspiración global montada por una sociedad secreta tipo Illuminati que controla todos los hilos, resulta muy difícil de creer y de argumentar sabiendo la complejidad infinita de la realidad actual, la abrumadora cantidad de actores e intereses que confluyen en la más mínima decisión política y la increíble dificultad para lograr, por ejemplo, el cambio de una coma en un tratado de comercio internacional”. Pero esa misma idea no deja de tener un aspecto confortable, en la medida en que, de ser cierta, todo resultaría más sencillo: “así no tendríamos que afrontar esta intrincadísima realidad y repensar profundamente los modos de abordar la participación e implicación políticas, sino que bastaría con mandar a unos Mulder y Scully cualquiera a que cazaran a los malos”.

Claro que, como señala Pilar Urbano, el poder de estos grupos se basa en un informaciones que ellos poseen y que, para que sean efectivas, deben ocultar a los demás. “Ellos conocían desde 10 meses antes la fecha exacta de la invasión de Irak; también lo que iba a pasar con la burbuja inmobiliaria. Con información como esa se puede hacer mucho dinero en toda clase de mercados. Y es que hablamos de clubes de poder y de saber”. Por lo tanto, si grupos como los Bilderberg tuvieran la capacidad de acción que se les atribuye, su primera defensa debería ser la de negar siempre su influencia real. O, como dice Santoro, “también pudiera ser que yo sea de los que están al corriente de algo de todo esto y con toda esta palabrería sólo esté tratando de distraer a la gente para que mire hacia otro lado y no se acerque a la verdad. Nunca se sabe”.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/cache/2009/01/10/sociedad_82_bilderberg_manda_sobre.html

 
Avalanche de procès dans l’affaire Madoff

Florentin Collomp, à New York

Les épargnants floués poursuivent en justice les fonds qui ont investi leur argent auprès de l’escroc américain.

L’arnaque du siècle va en­gendrer une série de procès en cascade. Les actions en justice d’épargnants floués se multiplient depuis l’arrestation, le 11 décembre, de Bernard Madoff, 70 ans, gestionnaire de fonds qui a avoué avoir détourné quelque 50 milliards de dollars placés chez lui dans une escroquerie consistant à verser des rendements impressionnants (8 à 12 %) en puisant dans les fonds apportés par les nouveaux clients. Ancien patron de la Bourse du Nasdaq, figure de l’establishment financier international, Madoff avait gagné la confiance de fonds d’investissement ayant pignon sur rue et de personnalités éminentes telles que le cinéaste Steven Spielberg ou le Prix Nobel de la paix Elie Wiesel.

Les milliers de clients floués étudient à présent les moyens de se retourner contre l’escroquerie, avec le maigre espoir de récupérer une partie de leurs avoirs. La firme de Madoff ayant été déclarée en faillite, aucune poursuite civile contre elle ne vaut la peine d’être tentée. Du coup, les épargnants se retournent contre les nombreux fonds intermédiaires qui avaient placé leur argent chez Madoff. La prestigieuse New York University (NYU), qui a perdu 24 millions de dollars dans l’affaire, a intenté mardi un procès contre les fonds new-yorkais Gabriel Capital et Ariel Fund, du financier Ezra Merkin. L’université reproche à Ezra Merkin d’avoir placé ses fonds chez Madoff sans l’avertir, tout en s’enrichissant à ses dépens via des commissions.
Responsabilité de l’État

Deux habitants de l’Illinois ont de leur côté intenté une action contre le fonds Fairfield Greenwich Group, géré par le milliardaire new-yorkais Walter Noel, qui a perdu 7,5 milliards de dollars chez Madoff, après y avoir réalisé 160 millions de dollars de plus-values en 2007. Il s’agit d’une class action, c’est-à-dire une action collective destinée à représenter tous les investisseurs lésés dans l’affaire. Les fonds Tremont Group Holding et Oppenheimer Acquisition Corp., liés à la compagnie d’assurances Massachusetts Mutual Life Insurance ont également été assignées lundi. Et la liste risque de s’allonger au fil des jours.

Une New-Yorkaise de 61 ans, Phyllis Molchatsky, qui a perdu près de 2 millions de dollars investis chez Madoff, a, elle, déposé une plainte administrative contre la Securities and Exchange Commission (SEC), le gendarme de la Bourse américain. Elle lui réclame 1,7 million de dollars, pour avoir manqué à sa mission de détecter la fraude. À travers la SEC, c’est tout simplement la responsabilité de l’État américain qui est visée.

Le FBI a lancé il y a une semaine un appel à témoins pour recueillir les plaintes d’investisseurs lésés. Face à l’ampleur de l’investigation, il a réaffecté des agents auparavant chargés de la lutte antiterroriste au sein de ses brigades financières. Le scandale a entraîné le suicide mardi à New York du gérant français Thierry de La Villehuchet, qui avait perdu 1,5 milliard de dollars dans l’affaire.

L’affaire prend de l’ampleur. En Espagne, le parquet anticorruption va demander à la SEC des informations sur la société de Bernard Madoff.

 

Rally Dakar 2.010 en directo

..Aclaraciones

..
Todo el contenido de esta website ha sido extraido integramente de la RSS de cada blogger, sin ser manipulado y manteniendo su link y autor original. Si usted es propietario de un blog y desea formar parte. de esta website incluyendola, o que se la retiremos, nos lo hace saber, nos envia un mail a administrador (arroba) elnuevoparquet.com Un saludo.
..